En este artículo se discuten las diferentes causas que pueden propiciar la aparición de episodios de eyaculación precoz en un paciente. Se hace diferenciación entre las causas de la eyaculación precoz primaria y la secundaria.

Eyaculación precoz primaria / secundaria

Si el paciente siempre ha experimentado la EP desde el momento en que comenzó a tener relaciones sexuales, entonces presenta EP primaria. Si hubiera teniedo relaciones satisfactorias en el pasado y, sin embargo, hubiera comenzado a experimentar la EP en una relación actual, entonces presentaría EP secundaria. En la mayoría de los casos, la EP secundaria es más fácil de tratar y tiene un mejor pronóstico. Evitar la eyaculación precoz en estos casos es más factible que en los primeros siempre y cuando se aprendan tecnicas para eyaculacion precoz adecuadas para evitarla.
La causa de la EP es considerada psicológica, aunque nadie puede asegurarlo con certeza absoluta.

Causas de la eyaculación precoz primaria

En la eyaculacion prematura primaria, en la que el varón nunca ha experimentado relaciones sexuales sin sufrir la EP, un profundo trastorno emocional puede estar presente y las causas pueden ser múltiples, incluídas causas genéticas, según los últimos estudios.

  • Estudios recientes apuntan a que la eyaculación precoz primaria podría tener un origen heridatario debido a cierto gen que influye en los niveles de serotonina del individuo. Diversos estudios apuntan a que los niveles de serotonina influyen en la capacidad de control sobre la eyaculación. Hasta ahora, los únicos medicamentos contra la eyaculación precoz que regulan dichos niveles son una familia de los antidepresivos, en concreto los inhibidores de SSRI (ISRS). El problema con dichos medicamentos son los efectos secundarios que conllevan, y que al termino de su uso, los niveles de serotonina del paciente suelen volver a los niveles anteriores y por tanto vuelve a presentarse el problema de la EP.
  • A veces, la disfunción sexual puede producirse debido a una respuesta condicionada como consecuencia de la prácticas masturbatorias erroneas (con prisas y/o sentimiento de culpa) durante la adolescencia. Es muy probable, que aquellos individuos que se masturban a escondidas y con sensación de culpa, intentando llegar al orgasmo lo más rápidamente posible, padezcan posteriormente episodios de eyaculación precoz. Así que es recomendable, siempre que se realice la masturbación, hacerlo de manera adecuada: con pausas, sin prisas, intentando fijarse en las sensaciones que desencadenan el orgasmo e intentado postergar este el mayor tiempo posible.
  • En casos muy extremistas, el paciente puede presentar una profunda ansiedad relativa al sexo, que sea la causante de la EP, debido a una o diversas experiencias traumáticas sufridas durante su vida. Por ejemplo el incesto familiar, violación, conflictos con uno o ambos padres u otras perturbaciones graves.

En la mayoría de los casos, un médico, ya sea este un sexólogo o urólogo debe consultar con un psiquiatra, psicólogo, u otro profesional en los casos de EP primaria, para tener una visión más completa del problema.

Causas de la eyaculación precoz secundaria

Con respecto a la EP secundaria, la ansiedad y el estrés son a menudo factores influyentes.

  • La presión psicológica (es decir, el miedo al fracaso en satisfacer la pareja) puede surgir debida a diversos acontecimientos que la precipiten. La disfunción erectil puede ser una de las causas. Si el varón tiene miedo a que su erección va a ser poco durarera, debido a casos anteriores o situaciones imaginadas de DE o fracasos en su erección, puede que acontezca una EP. El paciente puede haber usado la frase, “Cariño, me has excitado tanto que no he podido parar”, que podría ser una forma de evitar la admisión de la humillación de no ser capaz de mantener la erección durante el coito. Si culmina con rapidez, entonces tiene una excusa para justificar su incapacidad de mantener la erección.
  • Es necesario un completo historial debido a la posible complejidad del problema.
  • La disfunción erectil no tiene porque ser parte del problema.
  • Existe la posibilidad, de que la pareja del varón le haya humillado con comentarios del tipo: “No eres un hombre, no puedes satisfacerme.” Además, la compañera sexual del paciente puede que tenga dificultades para llegar al orgasmo por medio de la mera penetración vaginal y puede requerir estimulación clitoriana directa para poder llegar al climax. Si no se lo cuenta a él (y ella puede que decida ocultarlo debido a sentimientos acerca de su propia insuficiencia), entonces el varón nunca conseguirá satisfacerla por medio del coito.

Dado que la mayoría de los médicos no están capacitados para llevar a cabo terapias sexuales psicológicas, lo mejor es solucionar los conflictos en la relación y a continuación, mandar a la pareja a profesionales con experiencia y formación en dicho ámbito. Si un médico tiene alguna formación o experiencia en el tratamiento de la EP y se siente capacitado para gestionar el problema, entonces dicho médico puede optar por iniciar el tratamiento (por ejemplo, terapia, medicamentos, o ambos). Si el paciente no responde favorablemente o si el médico no está familiarizado con el tratamiento de la EP, la remisión a un terapeuta sexual, psicólogo, sexólogo o psiquiatra debe ser el paso a tomar.